Me llamo Victoriano Huerta, , mi país me conocerá de esta manera.. comenzaré diciendo que nací en Colotlán, Jalisco el 23 de marzo de 1845, aprendí a leer y escribir aunque con muchos pesares, y esos obstáculos fueron artifices para reconocer en mí, esa gran ambición de ser alguien importante en el futuro.
Mi gran ahínco de superación se vió beneficiado al ingresar con una beca en el Colegio Militar, les demostré mi inteligencia y valor, tanto que hasta el propio Presidente de la República Benito Juárez me vislumbró diciendome: "De los indios que se educan como usted, la Patria espera mcho".
Y así fue, para el año de 1890 tenía el grado de Coronel, ascendí a General Brigadier, recibí la Medalla al Mérito Militar y miembro de la Suprema Corte Militar de la Nación, con todos estos titulos aún no sentía culminadas mis ansias por servir y darle a mi país, mi sueño infantil:
"Ser Presidente de la República"

Por aquellos tiempos, mi preocupación a pesar de mi rango militar, veía muchas injusticias con los indígenas y conocí a Francisco I. Madero, que compartía el mismo sentir, nos unimos a la lucha para derrocar a Porfirio Díaz, incluso me correspondió escoltar el convoy al Puerto de Veracruz para su exilio.
Demostrándole con ello mi fidelidad a mi país y a Madero, uniendonos a la lucha que apenas iniciaba,
mi gran cercanía con él, empecé a darme cuenta que Madero, solo usaba al pueblo para beneficio propio.
En uno de tantos encuentros me enfadé con él, reclamándole que nuestro pueblo confiaba en él, como lo descubrí ante todos, entonces el me acusó de insubordinación y me destituyó.
Más tarde recapacitó y me convenció de seguir al frente de las Tropas como Jefe Militar, argumentando que seguiamos persiguiendo los mismo ideales. Yo acepté, aunque desde ese momento estuve muy atento a su forma de gobernar el país, para al final otra vez descubrir que todo intento de lucha por la justicia nacional era en vano.
Fue entonces que para salvar a mi pueblo de un Segundo Porfirio Díaz, decidí tomar el mando de mi país, se suscitaron muchas rebeliones, en una de ellas: Francisco Villa unido con Emiliano Zapata ( ya sabian que Madero los había traicionado, no solo a ellos sino a todo el pueblo), le tendieron una emboscada al convoy de Madero, apresandolo y obligandolo a renunciar, para después ser fusilado.
Yo Victoriano Huerta me nombre como Jefe Interino y de inmediato convoque a elecciones, resultando electo.
Mi pueblo indígena me proclamó Presidente de la República, goberné con esas fuerzas que tuve en mi sueño de infancia, se lograron muchos avances y hoy en la historia soy reconocido.
muy buena narrativa
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